Experimentación activa y desarrollo

Aparentemente, los avances en el desarrollo acostumbran a tener lugar paso a paso; y cada paso hacia delante debe la posibilidad de su existencia al sentimiento de seguridad, de estar actuando desde una base segura, de atrevimiento porque existe la posibilidad de la retirada. En este contexto, la reafirmación de la seguridad permite la aparición de necesidades e impulsos superiores, al mismo tiempo que un desarrollo hacia sus dominios. Poner en peligro la seguridad, implica una regresión acelerada hacia fundamentos más sólidos. Esto significa que, en la elección entre renuncia al desarrollo o renuncia a la seguridad, la seguridad saldrá de ordinario vencedora. La necesidad de seguridad es más poderosa que la necesidad de desarrollo.

 Ahora bien, ¿Cómo sabemos si un niño se siente lo suficientemente seguro como para atreverse a optar por un nuevo paso hacia delante? El único medio de saberlo es a través de sus elecciones. Sólo él puede saber realmente el momento exacto en que las fuerzas que incitan hacia delante contrapesan a las fuerzas que incitan hacia la regresión y el valor supera al miedo.

 La persona, incluso el niño, deberá hacer su elección por si misma. Nadie puede escolar por ella con excesiva frecuencia, porque esto la debilita, reduce su autoconfianza y confunde su capacidad de percibir su propio ego interno en la experiencia, sus propios impulsos, juicios, sentimientos, y de diferenciarlos de las normas interiorizadas provenientes de los demás.

 “ Desde el mismo instante en que el paquete está en sus manos, se siente libre para hacer con él lo que quiera, Lo abre, especula a cerca de lo que es, expresa alegría o decepción, presta atención a la disposición del contenido, encuentra un librito de instrucciones, siente el tacto del acero, los diferentes pesos de los componentes, su número, etc. Realiza todo esto antes de que haya intentado hacer nada con el conjunto. Llega entonces la emoción de hacerlo. Quizá todo se reduzca emparejar una pieza con otra. Con este simple hecho, adquiere el sentimiento de haber realizado algo, de que es capaz de realizarlo, de que no se encuentra indefenso ante este artículo determinado. Sea cual sea el patrón de conducta seguido a continuación, tano si su interés se extiende a la utilización íntegra de la serie de elementos, como si descarta el objeto totalmente, el contacto inicial con el juego de construcción ha sido positivo

 Los resultados de la experimentación activa pueden resumirse aproximadamente de la siguiente manera:

 -Se da una auto-implicación física, emocional o intelectual

 -Un reconocimiento y posterior exploración de las propias posibilidades

 -Una iniciación en la actividad o creatividad

 -Un descubrimiento de propio ritmo y celeridad y el cálculo de la tarea que es capaz de realizar en un tiempo determinado, lo que impedirá el emprender una labor desproporcionada

 -Una mayor habilidad que luego podrá ser aplicada a otros propósitos

 -Y además, cada vez que uno toma parte en algo, no importa lo que sea, se ve discerniendo progresivamente aquello por lo que se siente interesado

 La situación precedente puede compararse a otra en la que la persona que trae a casa el juego de construcción le dice al niño:

 “ Ahí tienes el juego de construcción, déjame que lo abra. Lo hace así, y mostrándole todo el contenido de la caja, el libro de instrucciones, sus diferentes partes, etc., culmina su explicación construyendo uno de los modelos más complicados.”

 Puede ser que el niño haya estado muy interesado en lo que ha visto hacer, pero enfoquemos un aspecto de lo que realmente ha estado sucediendo.

 -El niño no ha gozado de ninguna oportunidad de sentirse implicado en el juego de construcción, ni con su cuerpo ni con su inteligencia o sentimientos

 -No ha podido medirse con algo que era nuevo para él, ni descubrir de lo que es capaz ni adquirir una nueva orientación en sus intereses.

 El hecho de que alguien lo haya construido en su lugar trae otro factor a escena. Puede haber proyectado sobre el niño la exigencia implícita de hacer algo semejante sin haber tenido la oportunidad de prepararse para una tarea tan complicada. El objetivo se coloca en el objeto en vez de en la experiencia implicada en el proceso de construcción del objetivo. Además, sea lo que sea que consiga realizar a continuación, parecerá pequeño y mezquino comparado con lo que el otro ha hecho en su lugar.

 No ha aumentado su experiencia de enfrentamiento a algo nuevo para la próxima vez. En otras palabras, no se ha desarrollado partiendo de su interior, sino que ha adquirido algo que le ha sido impuesto desde fuera.

 Cada partícula, por pequeña que sea, de experiencia activa es una oportunidad para descubrir que es lo que le gusta o disgusta  y mucho más para descubrir que es lo que quiere hacer de sí mismo. Es una parte esencial de este progreso hacia un estado de madurez y auto-gobierno.

 Extracto del libro «El Hombre Autorealizado Hacia una psicología del Ser» (P 79-81) Abraham Maslow

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