Debatir: una habilidad, no un talento

PREPARA: habla menos para decir más

Einstein: ‘Si no puede explicarlo simplemente, no lo comprende suficientemente bien.’

Cuando pensamos en oradores y polemistas famosos, es fácil imaginar que esta habilidad les resulte natural.  Pero realmente, es el trabajo del hablante lo que crea esta ilusión de que les resulte algo normal. Lo más probable es que cuanto más confiado y natural esté uno en un debate, más preparación y practica se ha invertido en él. Saber hablar bien en público es una habilidad trabajada, no un talento.

Si se desea tener éxito como orador persuasivo, estar confiado en lo que se dice es de suma importancia. Como dice Einstein, ‘Si no puede explicarlo simplemente, no lo comprende suficientemente bien.’ Por lo tanto, antes de preocuparse por cómo hablar bien, es esencial asegurarse de tener total dominio y comprensión sobre su argumento.

Los oradores públicos brillantes usan las palabras justas para conseguir un impacto. Hay que eliminar todos los rellenos innecesarios y evitar dar rodeos, a menos que se desee que la audiencia reflexione sobre algún punto. Así ya se ha ganado media batalla. Una vez que se haya construido esta base de conocimiento, puede comenzar a pensar en cómo transmitirlo de una manera confiada.

Un consejo sobre como prepararse

  • No solo preparáte tu argumento, sino prepárate para el argumento del oponente. De esta manera, no te sorprenderá.

HABLA MAS DESPACIO

Cuando estamos nerviosos, como ocurre con la mayoría de la gente antes de un debate o de cualquier discurso público, es natural hablar más rápido. El problema es que esto aumenta aún más la ansiedad y hará que la audiencia se sienta incómoda. Para parecer seguro, reducir la velocidad del habla es lo más fácil para empezar. De esta manera, la audiencia puede asimilar todo lo que se dice y tú tiene más tiempo para controlar cómo se transmite tu discurso. Lo más importante no es apresurarse sino disfrutar del discurso. La audiencia o los jueces del debate solo disfrutará de tu discurso si parece que estás haciendo lo mismo, disfrutar con lo que dices.

Un consejo

  • Respira hondo antes de empezar.

MANTENER LA CALMA

Ésta es la regla de oro del debate. Independientemente de si está debatiendo en el podio o en la mesa del comedor, dado que la otra persona tiene una perspectiva diferente a la tuya, es probable que lo que la otra persona diga pueda ofenderte. En caso de que algo así suceda, asegúrate de no comenzar a levantar la voz. Para parecer confiado es muy importante mantener tu voz y lenguaje corporal en un tono moderado y positivo durante todo el debate. Si puedes hacer esto, nunca parecerás amenazado de estar equivocado, y esto hará que sea más difícil para tu oponente.

Un consejo

  • Actúa siempre como si estuvieras ganando, incluso si piensas que puedes estar perdiendo. Si no crees que estás ganando, nadie más lo hará.

LOS OJOS

Albert Mehrabian, un investigador pionero del lenguaje corporal en la década de 1950, descubrió que el impacto total de un mensaje es de aproximadamente un 7% verbal (solo palabras) y un 38% vocal (incluido el tono de voz, la inflexión y otros sonidos) y el 55% no verbal. Si bien esta estadística ha sido cuestionada y quizás sea una exageración, el lenguaje corporal es indudablemente más importante de lo que la mayoría piensa. Especialmente cuando se trata de hablar en público y debatir.

Si quieres parecer seguro, es esencial que uses bien tu lenguaje corporal. La primera pregunta, y quizás la más importante, es qué hacer con los ojos. El contacto visual es una herramienta poderosa. Cuando uno mira a otra persona a los ojos, la invitas a interactuar contigo y de inmediato se vuelve más receptiva a lo que tienes que decir. Este es el tipo de habilidad que dominan los políticos y los oradores motivacionales, y todos pueden hacerlo.

Hay muchas técnicas diferentes cuando se trata de hacer contacto visual con el público, pero una cosa está clara, es necesario. Una manera hacer esto efectivamente es mirar a los ojos de personas individuales, en vez de la audiencia en su conjunto. Esta técnica funciona bien porque los humanos se sienten atraídos por la atención. Cuando mira a alguien a los ojos, el resto de la audiencia notará que estás prestando atención a alguien. Comenzarán a observarlo con más atención; primero para ver lo que estás haciendo, y segundo porque esperan que les prestes atención a continuación. Los estudios de psicología ya están probados, ¡todo lo que tenemos que hacer como oradores públicos es usarlos para nuestro beneficio!

Un consejo

  • Mira a los ojos de personas individuales, en vez de la audiencia en su conjunto

LAS MANOS-DALES PODER

Las investigaciones han demostrado que las mejores charlas, y las que el público considera mas efectivas, son aquellas en las que los oradores hacen un mejor uso de sus manos. Si un hablante es carismático para empezar, junto con gestos expresivos, el efecto parece resonar con mucha más fuerza en la audiencia. Usar bien las manos sugiere confianza, pero también convence inconscientemente a la audiencia para que esté de acuerdo contigo. Si nuestros ojos son las ventanas de nuestra alma, nuestras manos son nuestra conexión con los demás. Por cada hora que dediques a preparar lo que dirás, dedica un minuto a practicar con las manos lo que harás.

Cuando tus manos vuelen en formación con tus palabras, tu audiencia te seguirá y te dará un apoyo más grande cuando concluyas.

Un Consejo

  • Usar una palma abierta hacia la audiencia aumenta significativamente la posibilidad de que tu audiencia siga tu ejemplo, y crea lo que dices.

En su charla “TEDx, Body Language: The Power Is in the Palm of Your Hands,” Alan Pease, profesor honorario de psicología de la Universidad Internacional Libre de Moldavia, describe cómo puede aumentar inmediatamente tu poder de influencia al hacer esto.

La confianza en hablar no es algo natural para todos, pero mediante el empleo de estas técnicas como esta se puede aprender. Incluso si tienes que fingir al principio, después de un poco de practica, será algo natural.

Ben Underhill.