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Por qué el debate escolar

Hay una verdadera necesidad de debatir y hablar en público en las escuelas españolas. Muchos colegios no tienen programas extracurriculares, en concreto, programas académicos extracurriculares que cubran estos temas, donde además, los estudiantes puedan interactuar con compañeros de otros centros. El proyecto debate escolar, enfocado a estudiantes de ESO y Bachillerato, permitirá que la comunidad estudiantil se beneficie del entrenamiento y práctica del debate y considere su uso en otros ámbitos curriculares. Esto implica que los estudiantes podrán utilizar las habilidades adquiridas cuando lleguen a la universidad y, más adelante, cuando lleguen al mercado laboral.

Dada la demostrada importancia de la habilidad oral en el colegio, la universidad y el mercado laboral, es importante introducir a los estudiantes en  el arte de la oratoria y del debate. A los adolescentes les gusta, por lo general, hablar y argumentar. Esto hace que el debate encaje de forma natural en esta etapa educativa.

Cuando hablamos con profesores sobre el debate y la educación deliberativa, nos comentan que el mayor reto no es implicarlos en el debate, sino en como conseguir que escuchen. Afortunadamente, el debate enseña a los estudiantes como escuchar activa y críticamente. Las habilidades de escucha son cada vez más importantes en la sociedad actual. Estas habilidades son críticas para evolucionar favorablemente a los largo del currículum, ya que si los estudiantes no desarrollan una sofisticada habilidad de escucha, no serán capaces de procesar y comprometerse completamente con los distintos aspectos curriculares.

Además, el debate crea la estructura interna necesaria para desarrollar las habilidades de escucha a la vez que proporciona la base para que estas habilidades continúen desarrollándose en el futuro. Algunas de las herramientas que se ponen en práctica en el debate, como por ejemplo tomar notas durante un debate formal, contribuyen a que los estudiantes se centren inmediatamente en la escucha y evalúen de forma crítica lo que se está discutiendo.

La práctica del debate en los colegios permite a los estudiantes desarrollar las habilidades que necesitarán en el futuro. Debatir es una proceso de “aprendizaje activo” que implica a los estudiantes en una actividad mientras reflexionan críticamente sobre lo que están haciendo. Las actividades de aprendizaje activo ayudan a los estudiantes a comprender el contenido y desarrollar habilidades de razonamiento. Este desarrollo de habilidades implica que los estudiantes tienen más posibilidades de tener éxito en sus clases, especialmente en aquellas que requieran la discusión y pensamiento crítico sobre determinados temas.

El debate académico es una ejercicio muy valioso pues invita a los estudiantes a que utilicen y desarrollen una gran variedad de habilidades. En este sentido, participar en un debate es parecido a escribir un informe o comentario de texto. Para realizar un trabajo de investigación, los estudiantes tiene que utilizar una gran variedad de habilidades como el uso del lenguaje, las construcciones gramaticales, la elaboración de argumentos, el análisis de evidencias, la organización y síntesis de información, la persuasión, la elección de términos y vocablos, y la citación de fuentes. De igual forma, cuando los estudiantes participan en el debate, ejercitan todas estas habilidades además de tener que expresarlas oralmente, lo que requiere de una cuidadosa y refinada práctica.

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